h1

Pet Shop Boys

Enero 10, 2007

Debo dejar testimonio escrito, aunque sé que no podré olvidarlo jamás.

Después de 20 años comprando todos sus discos, sus maxis, sus singles, sus rarezas, sus reediciones (tengo el Bilingual tres veces), por fin, después de dos intentos tristemente frustrados, pude asistir en directo a un concierto de mi grupo favorito (reconozco sin tapujos que los hay mejores pero, por mi trayectoria vital en este tinglado de la música, son sin duda mi grupo). He visto sus diferentes shows en vídeo y quizá deba sentirme afortunado de haber llegado a su directo cuando ya no les queda nada por demostrar, cuando ya no les persigue la necesidad de impactar a los que no son su público.

Sobreponiéndose a una acústica horrorosa que se llevo por delante Left to my own devices, la canción de apertura, desgranaron su colección de grandes éxitos intercalando apenas tres temas de último disco de estudio (impactante Numb, qué barbaridad de interpretación) con una clase increible, reservada a muy poquitos artistas. Ya de vuelta de todo, Neil Tennant pareció encantado con la siempre calurosa audiencia española y nos lo hizo saber varias veces (sin entusiasmo, con clase, con flema inglesa) y Chris, siempre parapetado detrás de su eterna máquina en forma de teclado, se reservó Paninaro para saludar y hacernos saber que, efectivamente, puede hablar. Lo de si puede sonreir lo dejaremos para la próxima vez.

Un escenario minimalista, con dos enormes cubos desplegables utilizados de manera magistral, dos voces masculinas, una femenina avasalladora (marca de fábrica de las giras PSB) y dos bailarines formaban todo el acompañamiento escénico. Qué Dios los guarde por muchos años. Qué clase. Así quiero ser de mayor. De momento, no quiero pensar, no quiero sentir… no quiero olvidar.

Dejar un comentario

Tienes que iniciar sesión para escribir un comentario.